1. Principio de funcionamiento.
Las lámparas de descarga electromagnética son una evolución de las lámparas fluorescentes, con la gran diferencia de que no usan un electrodo para inducir una corriente en el interior. La rotura del electrodo o desgaste del electrodo son las principales causas de fallo de las lámparas de descarga, ya sean de halogenuros, vapor de sodio o fluorescentes.
Las lámparas de descarga electromagnética utilizan un inductor de ferrita alrededor del cual se enrolla un cable.
Se pasa una corriente de baja frecuencia que induce un campo electromagnético en el interior de la lámpara. Ese campo excita los átomos de mercurio del interior generando radiación UV. Al igual que las lámparas fluorescentes, el recubrimiento exterior transforma esa radiación en luz visible.
Las lámparas de inducción electromagnética se operan sin electrodos, utilizan la energía de un campo magnético inducido de alta frecuencia, que a la vez interactúa en el interior de la lámpara con otro campo magnético, que genera un toroide en el material de plasma del interior, el cual es plasma de mercurio a baja presión.
Cuando los átomos de mercurio está bajo la influencia del campo magnético irradian luz ultravioleta de 254 nm, la cual pasa a través de la capa interna de fosforo blanco, dando como resultado la luz visible, de la misma forma que la lámpara fluorescente convencional.
Esta nueva tecnología resuelve los problemas relacionados con el envejecimiento de los electrodos, lo cual limita la vida útil de las lámparas fluorescentes utilizadas hasta ahora, siendo esta una de las mayores ventajas que ofrece el SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED), dando como resultado lámparas libres de mantenimiento y con una larga vida útil en las piezas instaladas.
2. Comparativas de las lámparas de inducción electromagnética con otras tecnologías de iluminación:
Eficiencia:
Debido a la eficiencia del SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED), éste optimiza el consumo, ya que puede ofrecer la misma cantidad de luz por menos consumo de energía. Lo cual se traduce en ahorro hasta del 70% del gasto en alumbrado. Las lámparas de inducción electromagnética tienen una eficiencia cercana a las lámparas de vapor de sodio. Mediante un estudio lumínico ajustado a las necesidades del proyecto, se pueden conseguir ahorros en torno al 20% respecto al vapor de sodio y al 50% respecto al vapor de mercurio.
Filamento:
Los filamentos son los más sensibles de los componentes de la lámpara fluorescente convencional, ya que durante el funcionamiento, cualquier forma de vibración o perturbación eléctrica puede causar su rotura. Este componente también determina la vida de la lámpara y suele ser la causa de fracaso prematuro y aumento del costo de sustitución, así como los gastos de explotación. El SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED) no opera con filamentos.
Factor de potencia:
Esta es la medida de la capacidad de un producto o aparato eléctrico para realizar un trabajo respecto a la potencia demandada. Esta es la relación de potencia activa, que es la verdaderamente utilizada, respecto a la potencia aparente, que es la que realmente circula por los cables. El SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED) tiene un factor de potencia de 0,98, mientras que los rangos de otros sistemas oscilan entre un 0,38 y un 0,60.
Temperatura de funcionamiento:
Dado que se requiere menos energía y trabajan con un factor de potencia muy elevado, se pierde poca potencia; las bombillas funcionan a muy bajas temperaturas en comparación con sus homologas convencionales. Las lámparas de alta potencia como son las de halogenuro metálico o vapor de sodio, suelen trabajar a temperaturas de entre 200 a 250 grados centígrados durante su funcionamiento. El SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED) mantiene su temperatura entre 90 y 110 grados centígrados. Cuando se usa en interiores el calor se reduce hasta en un 20%, lo que alivia las cargas de refrigeración y aire acondicionado.
Vida útil:
Dado que el SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED) no tiene filamentos que se puedan romper, la eficiencia es muy alta, por lo que ofrece una larga vida útil. Estas bombillas tienen una vida útil de 60.000 a 80.000 horas. Lo cual significa que su duración es de varios años, aplazando mucho los costosos de reemplazo.
Tiempo de encendido y recuperación:
El tiempo de encendido es prácticamente instantáneo, además, cuando el suministro es interrumpido únicamente parpadea y se reenciende instantáneamente, no necesita enfriarse, no afectando a su vida útil. La misma situación tiene una respuesta muy diferente en los sistemas convencionales, los cuales tardan mucho tiempo en volver a funcionar después de una parada, a la vez que acorta significativamente la vida útil de los mismos. La respuesta instantánea de recuperación del SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED) permite eliminar costosos y frecuentemente peligrosos paros en el trabajo, aumenta el nivel de protección de la zona iluminada, así como la seguridad de las personas que realicen actividades en el área afectada.
Índice de rendimiento del color (CRI):
El SISTEMA DE INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA DE BAJA FRECUENCIA (LFED) ofrece un alto índice de rendimiento de color pues una buena calidad de luz no debe afectar los verdaderos colores de los objetos, pudiendo las personas ver el objeto iluminado tal como es y no como parece ser. Trabajos gráficos, de estampación, industria textil, galerías, museos, iluminación de carreteras, grandes almacenes, Etc. donde los colores se perciben como un factor importante, se ven beneficiados al ser iluminados con este sistema.
Mantenimiento de la luminancia de la lámpara de inducción:
La lámpara de inducción puede mantener más del 70% de la tasa de mantenimiento de luminancia, incluso después de 60.000 horas. La decadencia de luz en los sistemas de iluminación convencional es grande. La eficiencia de iluminación de la lámpara de MH en la edad media (8.000hrs) es de 64% mientras que el de la lámpara de inducción es del 86%.
Parámetros de luz de la Lámpara de Inducción:
Los parámetros de iluminación general de la lámpara de inducción son mejores que los de la iluminación convencional por diversas razones: la temperatura de color puede ser de 2.700 a 6.500 K y el índice de rendimiento de color (CRI) es más de 80, hasta un 90, con la eficacia del sistema de iluminación de 85 lm/W. La ventaja de unos mejores Parámetros hace que la lámpara de inducción produzca una luz más brillante, más suave, más cómoda y más natural que las demás fuentes de luz. Gracias al alto índice de rendimiento del color, las personas pueden identificar el color de los objetos mucho mejor.
Exigencia del medio de trabajo de la Lámpara de Inducción y su balastro electrónico:
Cuando la lámpara de inducción y sus balastos electrónicos se instalan en un aparato cerrado, la temperatura máxima de la bombilla de la lámpara de inducción deberá ser inferior a 130ºC y la temperatura de la cubierta de balasto electrónico deberá ser inferior a 65ºC para garantizar la larga vida útil y de alta fiabilidad. Cuando el cliente requiera utilizar los modelos de inducción a temperaturas muy bajas se le ofrecerá un diseño especial para tal fin.
Funciones de protección de la Lámpara de Inducción:
El balasto electrónico utilizado en los sistemas de inducción cuenta con funciones especiales para la detección de fallas, la protección en circuito abierto y de la potencia de cortocircuito transitoria, al igual que la pérdida de suministro. El funcionamiento se reanudará después del restablecimiento del suministro normal de energía, de forma instantánea, garantizando con esto la vida útil de la lámpara de inducción y del balasto electrónico.
Usos de los sistemas de iluminación a Inducción:
La lámpara de inducción es una nueva fuente de luz con tecnología verde, ahorro de energía, libre de mantenimiento, alto índice de reproducción de colores e iluminación natural, por lo cual es ampliamente utilizada en fábricas, tiendas, edificios de oficinas, aulas, supermercados, calles, aparcamientos, gasolineras, estadios deportivos, puentes, Etc. Es especialmente adecuada para la iluminación de túneles, metro y carteles, donde el costo de mantenimiento es alto y tienen difícil acceso.
Principales ventajas ofrecidas por el sistema de Inducción:
• Luz más brillante con menos consumo.
• Encendido y reinicio después de un fallo de alimentación instantáneo.
• Energía más eficiente debido a su alto factor de potencia.
• Facilita la visión directa, reduce el estrés y mejora la productividad.
• Funciona a temperaturas más bajas reduciendo los costos de refrigeración.
• Ahorro hasta de un 70% en energía, reduciendo las facturas de electricidad.
• Bombillas de bajo mantenimiento y larga duración reduciendo los costos de sustitución.
• No contienen productos tóxicos, por lo que son tecnología VERDE.
• Contribuye a la disminución del calentamiento global pues minimiza la combustión de combustibles fósiles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario